Aquí en Québec, en el verano, las personas otorgan mucha importancia al "aménagement paysager". No sé cómo se traduce en español, sería algo como "paisajismo". Primero porque nosotros en Uruguay le damos menos importancia a ese aspecto de nuestros jardines o espacio exterior. Claro que nos gustan los jardines, las plantas, los árboles, las plantaciones de frutas y verduras, pero todo eso lo desarrollamos de maneras menos estructuradas. El objetivo no es tanto que se vea bello según standares rígidos sino más bien le damos cabida a la imaginación, porque además se dispone de menos recursos y no podemos gastar un dineral para reproducir el jardin visualmente perfecto que vimos en una película de hollywood.
Cuando yo me mudé a éste lugar donde vivo ahora, en el frente de mi casa había un vasto espacio que sólo estaba cubierto de césped. El césped no es una variedad autóctona del Québec, sino que las personas lo han adoptado trayéndolo de otros lugares. Te imaginarás que cuando el suelo no es propicio para una variedad vegetal que no reúne las condiciones para vivir en ese suelo, se va a necesitar mucho cuidado y mucha paciencia para que ése césped pueda vivir en un lugar que no es el suyo.
Recuerdo que mis vecinos sufrían de una especie de obsesión con el famoso césped y se comparaban entre sí. Yo decidí de no seguir esa tendencia y de plantar varias especies de árboles y plantas indígenas y así mi césped desapareció para dar lugar a un tal vez, jardin visualmente menos bonito, pero más en acuerdo con lo natural.
Te imaginarás que recibí muchos comentarios sobre mi decisión de no tener ese césped al frente de mi casa. Es increible el tiempo que la gente pierde en jugzar las decisiones de los demás, cuando éstas se apartan de sus gustos específicos.
También recuerdo que una vecina me habia señalado que por qué mis sillas siempre estaban desordenadas en el frente de la casa, que eso daba un mal aspecto. Esa vecina ahora se mudó pero hasta ahora me da mucha gracia de sólo recordarlo. Yo no vivo para arreglar mis sillas y que siempre se vean derechas y tampoco tengo el tiempo ni el interés de ver como mi vecino acomoda las suyas 😆
El lema deberia ser: Vivir y dejar vivir. Pero lo diferente siempre molesta.
Concuerdo de que en algunas ocasiones hay que seguir determinadas normas, pero cuando esas normas son de orden estético, creo que podemos realizar ciertas variantes en nombre del sentido común. Sabes lo que cuesta regar y cuidar un césped durante el verano? Prefiero tener especies de plantas que se cuidan solas con un ecosistema que les permite hacer eso y yo dedicarme a disfrutar de la vida viéndoles crecer naturalmente y teniendo más tiempo para ir a bailar salsa 😁
En fin, también recibo comentarios sobre mis lindos "bambú" Yo les llamo así pero son en realidad una variedad de Salix muy similar al sauce, que decidí utilizar como barrera natural para desviar las miradas.
Casi nadie conoce el Salix, cuando la gente pasa por enfrente de mi casa se quedan mirando como si fuera algo tan raro, y sin embargo es autóctono del Québec. Yo adoro mis bambú que planté cuando tenían solamente 20 cm de altura y sin ninguna hoja, solamente el tallo y ahora ya alcanzan los 3 metros. Adivina por qué han crecido tan alegres y saludables? Porque reconocen su lugar, se sienten a gusto.
Con mucha alegria, constaté que una vecina ha reemplazado el césped por el timo (thym).
No es maravilloso olvidar de que tienes que andar pensando en cortar tu pasto con esas máquinas cuyo ruido arruinan las mañanas de domingo de tus vecinos? Creo que debe ser muy liberador dejar de pelearte con el amarillo del pasto, liberarte de la culpa que te crea el hecho de no haberlo regado a tiempo, o de decidir, porque no tienes otra opcion, de utilizar los pesticidas y herbicidas si quieres que tu césped se vea radiante y verde (y antinatural) El verano se te ha ido en tu intento de modificar las cosas y de repente llega el invierno que lo arruina todo de vuelta 😄 Ese panorama no me sorprende más, es el ciclo ininterrumpido del samsara, del que habla el budismo. El budismo tiene una sabiduría tan grande porque te permite interpretar los fenómenos de la vida desde un ángulo muy interesante y realista.
Recuerdo que cuando era pequeña y no tan pequeña, con mis tías y vecinas acostumbràbamos a pedirnos "muditas" de plantas. Cuando nos gustaba una plantita del jardin de nuestra tia o vecina le pedíamos que nos regalara un gajito para plantar en nuestro jardín y así en base a esa cooperación nuestros jardines se regocijaban de una variedad increible de flores y plantas, variedades que viajaban de un jardin al otro en base a ese intercambio maravilloso.
La sencillez es en sí una belleza que no puedes reemplazar con el "amenagement paysager". Esas viejas macetas que cuentan historias, esas plantitas que surgen al azar y libremente sin que nadie trate de modificarlas.
Hay en nosotros un deseo de querer moldear la realidad para que se ajuste a nuestro deseo, en el caso del césped a nuestra idea de lo que es un bello jardín. Quisiera saber quién establecio que el césped enfrente de las casas es bello? Es que es un interés puramente estético o responde a un criterio de seguridad? Yo no he encontrado respuesta. Dejemos de desear que todo sea perfecto y limpio, olvidemos de querer moldearlo todo. Luego pensándolo bien me di cuenta que el fenómeno del césped perfecto no es más que una réplica del funcionamiento de nuestra propia mente, que siempre está queriendo moldear la realidad para ajustarla a nuestros obsesivos deseos.
Deberíamos dejar de esforzarnos tanto, poniendo tanta energía y dinero en hacer que lo anti natural funcione y regocijarnos con lo simple, aceptando y dejando la vida fluir. No quiero decir con ésto que debes dejar de ocuparte de las cosas de tu vida, eso sería muy irrealista. Digo que deberíamos ser flexibles y comenzar a actuar alineados con la naturaleza y la vida.
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