Una amiga me había hablado de las telenovelas turcas diciéndome que se trataba de muy bellas producciones, pero yo nunca había mirado ninguna.
Este 14 de
febrero me tropecé con una miniserie en Netflix: El museo de la inocencia y me
enganché desde el primer capítulo. La Estambul de los años ’70 es el escenario
donde se desarrolla esta bella historia de amor.
Kemal es un
joven adinerado y, estando comprometido para casarse con su novia que también pertenece
à la élite de la sociedad de Estambul, se enamora de una prima lejana.
Todo
comienza con un encuentro fortuito, maravillosamente captado en una escena donde
los actores logran transmitir ese sentimiento que experimentan dos almas que se
reconocen.
Kemal se compromete con su novia a pesar de estar profundamente enamorado de Fosun.
Entonces Fosun cae en una profunda tristeza (esto solamente lo sabremos después porque al principio ella desaparece luego del compromiso de Kemal) Su padre la lleva lejos a otra ciudad.
Al mismo
tiempo Kemal cae en una profunda tristeza, su corazón no puede soportar estar
lejos de su amada.
Incluso
viviendo con su prometida, no logra olvidar a Fosun, hasta que un día le
confiesa todo a su prometida.
Intentan de
todas maneras recomponer esa relación porque era una relación que todos social
y familiarmente aprobaban y veían como una realidad, como algo que debía ser así.
Kemal volvía
una y otra vez al apartamento donde acostumbraban a verse con Fosun y todo le
recordaba a ella. Las escenas son muy bellas y poéticas, transmiten los
sentimientos del personaje: dolor por la separación e incertidumbre por no
saber dónde está ella.
Incluso
deambulaba por las calles de la ciudad donde le habían dicho que ella se había marchado,
y en vano.
La buscó aún
sin tener ninguna referencia de su paradero.
La mini-série
se describe como una historia de obsesión porque tal era la profundidad de los
sentimientos de Kemal que incluso comenzó a coleccionar objetos (todo aquello
que había sido tocado por Fosun) y más tarde al final de la serie, construye un
museo en su honor.
Una historia de amor, deseo y
desencuentro.
Vi la
tragedia en la que los humanos estamos sumergidos debido a nuestras propias y
limitadas formas de concebir el amor. Pero pienso que esa misma forma de
concebir el amor es la que por el momento los humanos disponemos, y en cierta
manera conmueve.
Creo que
los humanos podemos mejorar muchísimo nuestras relaciones, pero también creo
que tenemos esa capacidad de amar que es digna de ser honrada, cuidada y
respetada, aunque no sea perfecta.
Retengo de
esta historia (aunque no leí el libro de Orhan Pamuk, en el que está basada) que cada persona
hace lo que puede a la hora de enamorarse, y aunque sea un amor que está
contaminado por aflicciones, es válido y es digno, aunque dure días, meses, años
o como en el caso de esta historia: toda una vida.
Se ha presentado esta producción como un amor obsesivo, y cuando escuchamos esa palabra es como si una sensación negativa quedara resonando en nosotros por el alcance que el término obsesión encierra. Pero personalmente, yo no percibí ninguna obsesión. Lo vi como una historia de amor, de sentimientos verdaderos y profundos que se expresa en un mundo humano, donde sabemos que hay incomprensión, egoísmo, karma, tiempos que no coinciden, decisiones que no siempre son las mas apropiadas.
No vi obsesión por parte de Kemal, vi respeto y fidelidad hacia su propio sentimiento, perseverancia y deseo de dar felicidad.
Es una historia impredecible, donde cada escena apunta a una dirección que nunca hubiéramos podido adivinar.
En un mundo donde la cultura del usa y desecha en las relaciones se ha convertido en regla, donde un lenguaje nuevo que introduce términos como: "bandera roja", "conveniencia", donde se buscan atributos en el otro que colmen nuestros deseos egoístas, esta serie viene a hacernos recordar quienes somos: seres capaces de amar verdadera y profundamente.
En resumen: una producción artística que me sedujo y me atrapó por la sensibilidad y las emociones que los personajes fueron capaces de transmitir.
P.S. El actor principal es la versión turca de Jake Gyllenhaal 😉